Artículo escrito por el Académico de la Real Academia Alfonso X El Sabio
y Aparejador Municipal de Cehegin, Jose María Alcázar Pastor

EL SEÑORIO DE CANARA

Como nuestro Cronista Oficial de Cehegín, don Abraham Ruiz Jiménez, ha escrito y escribirá sobre la historia de esta pedanía y su patrona, yo divagaré sobre las otras cosas de estos terrenos de la flor y el clavel.

En la revista Aquipir (nº 11), el excelente historiador, Ricardo Montes Bernárdez ha escrito lo siguiente Canara, con el titulo de NOMENCLATOR DE CEHEGÍN 1857-1866, y que transcribo íntegramente: “Nombre que significa las cebolletas (Hernández 1978:181). Para 1857 vivían en el caserío 322 almas distribuidas, según datos de 1866 en 66 casas de las que 8 tenían un piso sobre planta baja, 54 poseían dos alturas o plantas y 3 alcanzaban tres pisos. Esta pequeña “ciudad” es mencionada en numerosos documentos desde el siglo XIII cuando el rey Alfonso X “el Sabio” concedió el lugar, como señorío a Pay Pérez. Más tarde, en el siglo XIV fue comprada por la Orden de Santiago, después de haber pasado por manos templarias, tanto el lugar como la fortaleza. También el Catastro de Ensenada menciona Canara, nombre que es compartido con otros términos municipales, como el de Alhama, Lorca, Moratalla o Totana , su patrona la Virgen de la Peña”.

Según el censo del año 2.000 tenía una población de 534 habitantes, y sus limites actuales son:

Norte: Carretera de Calasparra C-3314
Sur: Río Argos.
Este: Barranco de Las Tablas y del Espino.
Oeste: Barranco de la Batanera.

No recuerdo en que lugar leí que su nombre era de Calonti, según una cerámica que se encontró en esta pedanía, que así lo decía. Creo que es una de las tantas historias que se cuentan sobre los orígenes del nombre de un lugar.

Realmente el origen del nombre salió, en nuestra “Tartulia”, en la ciudad de Aguilas, donde bastantes amigos nos juntamos diariamente, y entre todos estos, el Ingeniero Industrial Francisco García Calvo, profundo conocedor del vocabulario y del origen de las palabras, la definió con el nombre de CAÑADA , una toponimia abundante en España, de Canara y Alcanara, cuya traducción literal es la de “cañada”, que coincide con la existencia de estos lugares como paso de las cañadas de las que toma el nombre la población, así como por la abundancia de cañas en dichos lugares, que normalmente coinciden ambas acepciones.

Su historia la omito, por estar publicada varias veces, pero basta con decir, que en la Virgen de la Peña se encontraba en su falda la antigua Canara, y hoy día pertenece a la Diputación del Agua Salada, anacronismo de esta población, que no sé aun en que época sucedió este cambio ilógico. Sin embargo, este monte sagrado tiene yacimientos eneolíticos, incluido un menhir, además de ser asentamiento romano, visigodo, árabe, etc.. También es de destacar que los mozárabes conservaron el culto cristiano en esta ermita, hasta la llegada del rey Alfonso X “el Sabio”.

Por sus proximidades, pasan dos azagadores, el número 5 y 6, que voy a describir: El nº 5 conocido como azagador de la Carrasquilla tiene una anchura de 12,5 varas, es por tanto una colada, que parte del cordel de Caravaca a Gilico, en las inmediaciones del Barranco del Moro, toma la carretera rural de la Virgen de la Peña, camino del Valle, pasando a la Carrasquilla por el Cortijo de los Paulos, tras cruzar el Río Argos terminando en la Fuente de la Puerca (La Jabalina). La nº 6 es la Vereda del Barranco de las Tablas, que cruza el Portillo de la Sierra de la Puerta, pasa por Cañada García, casa de la Torre, cruza el río Argos , pasa al Campillo de los Jiménez por la Ermita, hasta Gilico. Los datos extensivos de estas veredas, se encuentran publicadas en el nº 11 de Alquipir.

Por Canara pasa el camino romano que va de Begastri a Castulo, cruzando el puente romano del Piscalejo, esta calzada he conocido su pavimento romano hoy tapado bajo capas de asfalto.

A todas estas vías dedicadas al paso del ganado, siempre se le han llamado cañadas, de donde deriva el nombre de Canara.

Los caseríos de esta pedanía son: Cortijo el Bojas; Cortijo Capel; Cortijada del Molino del Cura; de Cañada García; de Hoya Redonda; Finca la Torre; de la Tercia de Canara; Casa de la Rambla; Las terreras (donde existe la morera más antigua de la región); Cortijos del Barranco y del Rojo; y por ultimo La Pilá, que nace en el año 1898, donde D. José Bowron y Moss, dice. “ Que los minerales de hierro que se extraen, se llevan por bestias al cortijo de La Pilá ( que recibe este nombre por las pilas del mineral que se hacían en este lugar) y luego lo llevaban en carros a la Estación Ferrea de Calasparra ( mas datos, en el trabajo sobre la Minería de Hierro en Cehegín) .

Otra toponimia de Canara es: El Romeral, Barranco del Moro, Las Carrascas, El Valle, Shamanta, Las Muletas; cruzado por los Barrancos del Espino, las Tablas, el Moro y de las Tejeras, con la dominante Sierra de la Puerta.

Al igual que Valentín, Canara tenia hornos de cerámica de origen romano, el ultimo que conocí, en el año 1.954, en funcionamiento, en su alrededores ha existido el expolio de los buscadores de monedas romanas que fueron muchas las encontradas.

Sin embargo, el Señorío de Canara, se ha distinguido en toda su historia por ser los mejores agricultores de esta comarca Deitana, son conocidisimos por su aroma y sabor los tomates que cultivan, y realmente eran horticultores que han derivado con los nuevos tiempos hacia la floricultura, donde vuelven a destacar en estos cultivos, entre ellos no tengo más remedio que reconocer el mimo de las plantaciones del Moli, Juanjo y Alfonso de la Pilá. Entre la plantas que cultivan destacaremos: Clavel, Gladiolo, Solidago, Gerbera, Lisianthus, Lilium, Liatris, Gypsi, Tulipán, Boj, Eucalipto, Antirrinum, Alhelíes, Limonium, Crisantemo, Alstroemeria, Gysofhila paniculata y como es natural las distintas variedades de rosas.

Al llegar a Canara se divisa un mar de plástico, que nos llama la atención, y no hay que dudar del mismo, ya que los invernaderos que existen en Cehegín, tienen una superficie de 37,99 Ha. y la mayoría se encuentran en este Señorío. Estos invernaderos se encuentran a una altitud media de 475,00 m. lo que hace un fuerte contraste de temperaturas de la noche al día, extremo que beneficia la producción de estos invernaderos, puesto que sus flores gozan de reconocido prestigio internacional, al tener la cualidades de la duración una vez cortada y del olor que desprenden las mismas, como causa directa de estos contrastes de temperatura.

Las gentes de Canara, al igual que los cehegineros, se olvidaron de su patrona, la antigua Virgen de la Peña: también en Cehegín colocaron en su lugar a la hoy la Virgen de las Maravillas; y los de Canara, a Nuestra Señora la Milagrosa, en una fea y horripilante iglesia en el centro de la pedanía, que creo debían hacer una nueva a tono con su señorío, al igual que otras pedanías más pobres han realizado.

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